Una fracasada actriz que busca el papel de su vida, un inexperto actor adolescente que busca el reconocimiento de los demás a través de las sustancias, una joven recién llegada a Los Angeles que quiere cambiar su vida y un terapeuta que escribe libros de autoayuda, son los pilares de esta película. Todos ellos conectados entre sí por la fama, una palabra que nos suele llevar a pensar en lujos, dinero, o reconocimiento, pero que encierra muchos otros fantasmas que Cronenberg pone ahora de manifiesto.
El "cine dentro del cine" es un tema ya muy manido y usado en la industria hollywoodiense, especialmente después del éxito de la multipremiada Birdman de González Iñárritu. No obstante Maps to the Stars nos muestra las entrañas del séptimo arte de la forma más visceral posible, incluso en algunas ocasiones de forma exagerada y, como no podía ser de otra manera, con las rarezas que implica un filme de David Cronenberg.
A sus más de 70 años, este canadiense sigue explorando los miedos y las obsesiones de los seres humanos en sus películas. Ya dejó claro a la audiencia y a la crítica en los 80 y 90 que no era un cineasta convencional con películas como La mosca (1986) o Crash (1996) y Maps to the Stars sigue en esta linea, aunque alejada de alguna manera de temas que ha tratado el director en sus obras anteriores.
Y es que el título de esta película está en este sentido perfectamente escogido, pues un reparto lleno de estrellas es lo que termina de configurar este filme. Estrellas como, una espectacular Julianne Moore, que demuestra al espectador todo su potencial y que su Oscar por Siempre Alice (Richard Glatzer, Wash Westmoreland), no es fruto de la casualidad.
Pero no es Moore la única que se encarga de confeccionar este mapa estrellado: John Cusack, Mia Wasikowska, Olivia Williams y un Robert Pattinson que pasa sin pena ni gloria completan el reparto de la nueva "rareza" de David Cronenberg.
Pero ¿Se trata de una película comercial o para todos los públicos? La respuesta es no. A pesar de no tratarse de la película más rara de Cronenberg, Maps to the Stars provoca dos reacciones opuestas al aparecer los títulos de crédito: espectadores que contemplan el telón azul en el que aparecen los créditos, mientras reflexionan sobre todo lo que acaban de ver y otros que recogen sus abrigos mientras se carcajean y preguntan a su acompañante si ha entendido algo de esta maraña de sensaciones.
Una película diferente, como todo a lo que David Cronenberg nos tiene acostumbrados. Quizás no se convierta en su obra magna o en una película que pasará a la historia como un joya, pero sí como una pieza que intenta quitar glamour al glamuroso y deslumbrante mundo hollywoodiense.
Lo mejor: Julianne Moore, consigue que ames/odies a su personaje.
Lo peor: Que se vaya a malinterpretar por gran parte de los espectadores.
Nota: 8/10


No hay comentarios:
Publicar un comentario